Al otro lado de la pantalla…
Después de tantos pixeles, existe una persona que lo entrega todo por enseñar a lo que probablemente sea el futuro del país y del mundo, estos son denominados docentes. Aquellos que dedican su tiempo compartiendo sus conocimientos con aquellos individuos con ansias de aprender, comúnmente llamados estudiantes.
Son personas con un vasto conocimiento en diferentes campos, y están encargados de explicar, enseñar, ayudar y exponer la materia necesaria para que los jóvenes puedan escoger lo que les resulte de su agrado, para elegir una carrera y llegar a ser grandes profesionales. Son seres humanos con sentimientos como cualquiera, sienten tristeza, amor, felicidad, dolor, compasión, etc., con una vida y familia, con problemas, decepciones, alegrías, melancolías, risas y algunas lágrimas. Dedican su vida a enseñar, esperando recibir frutos, los cuales se ven reflejados en las notas y capacidades de los estudiantes, esperan diciplinarlos y muchas veces les toman un cariño inmenso, cuando los jóvenes presentan frutos y se llenan el corazón de la alegría, al ver que los conocimientos que exponen son del agrado de los chicos, pero a la vez les causa tristeza sentirse insuficientes cuando su trabajo no da frutos, y se cuestionan si lo están haciendo bien, si de verdad su profesión sirve para algo o tan solo hacen lo que la sociedad les impone; enseñar y hacer que los estudiantes tengan el conocimiento suficiente para que puedan cumplir sus sueños.
Muchas personas adultas, jóvenes e incluso infantes se quejan de ellos, claramente en esta sociedad mientras más conocimiento tengas, más campos se te abren, mayores oportunidades; así se maneja el mundo actualmente, además que el objetivo encomendado a ellos es demasiado importante para el futuro de los estudiantes. El culpar a alguien porque no se absorbe el conocimiento no es algo ético, para la educación se necesitan dos partes estudiantes y docentes. Si uno de estos no pone de parte, claramente las metas que se plantean no se cumplirán, y como es muy evidente los estudiantes, la mayoría del tiempo no ponen de parte y más con las leyes con las que se manejan actualmente los profesores, quedando vulnerables, toda la culpa recae en ellos, cuando lo único que hacen estos es instruir de la forma que aprendieron o que se maneja en la actualidad con la tecnología. Que los jóvenes no pongan de su parte, no es responsabilidad de los docentes, pero como recalcamos antes, para los jóvenes e incluso padres que son personas adultas, reclaman a los docentes de la falta de aprendizaje, pero he aquí una pregunta, todos sabemos que para aprender algo tenemos que estar en contacto con eso, repasar, entender y razonar.
¿Cuántas veces los estudiantes hacen eso?
De lo que se puede ver no lo hacen, esperan aprender algo nuevo solo mirando los cuadernos y los apuntes una que otra vez, y si no aprenden tiran la toalla, culpan al docente y problema solucionado.
Siguiendo con este tema claramente también debe existir una responsabilidad de parte de los padres y de los jóvenes que no están coincidentes completamente de lo que hacen, y necesitan alguien que los respalden.
Díganme padres. ¿Qué es lo que hacen ustedes para que sus hijos aprendan? ¿Acaso el mandarlos a estudiar es una excusa para deshacerse de ellos? ó ¿Pretenden que la escuela haga todo el trabajo que deberían hacer ustedes?
En la escuela imparte conocimientos en diferentes ámbitos, y el formarse como personas depende del entorno de cada uno, de cómo fue educado esta persona, la ética que se haya impartido, y claramente el cariño y la paciencia que les dediquen a sus hijos, la escuela no resuelve la vida, no piensen que al mandarlos van a aprender valores como el respeto, responsabilidad y otras cosas más, no, así que por favor no culpen a los profesores, ellos tienen sus propias vidas.
Así que, para los padres, sean conscientes de los actos de sus hijos, presten atención a lo que ellos hacen al estudiar y en su vida social, y luego de que hayan comprobado, eso pueden ir a hablar con el maestro y no quejarse sin argumentos o asegurarse que los estudiantes hayan puesto empeño en aprender algo.
Respeto, palabra primordial en la vida, y díganme. ¿Para ustedes, qué es el respeto?, sé que ya conocen la definición, es lo primero que te enseñan en casa o que se aprende en la vida, siendo respetuoso se abren muchas puertas, pero dime ¿Eres respetuoso con las personas que te rodean?, ¡A qué quiero llegar con esto! Toda persona merece respeto, y más aún cuando se haya equivocado o haya provocado un mal. He aquí un gran problema, si hablamos de la relación profesor estudiante, claramente los docentes al ser mayores, saben que es el respeto y en su mayoría lo practican, pero los jóvenes. ¡Entienden la importancia del respeto! Supongo que muchos no, de lo que se ha podido observar y recatar de lo que ya hemos dicho anteriormente, los jóvenes y padres culpan al maestro, muchas veces con palabras ofensivas, o no de la manera adecuada, todos somos iguales y merecemos el mismo respeto, no porque alguien es mayor, menor, con menos conocimiento, menor estatus social, merece menos de este valor fundamental. No es así aprendan a tratar a la gente como les gustaría que te trataran, y si a ti te da igual como te traten o como trates, piensa que los valores de una persona dicen mucho de ella, muchos ya han leído, escuchado por alguna parte que no sirve de nada ser millonario, saber mucho, hacer cosas que te satisfagan, ser un profesional, ser famoso, si no existen valores. Otra cosa importante, es ser empáticos, ponerse en los zapatos del resto. ¿Cómo sería si tu fueras docente?, piénsalo e imagínate que un día cualquiera llega un padre enfadado contigo y te insulta de la peor manera posible, porque pusiste a su hijo un cero en un trabajo, en el cual no entrego y te culpa porque el joven le dijo que tiene algo contra él. ¡Acaso no te sentirías mal!, o imagina que tienes un mal día y uno de tus estudiantes te reclama por una nota, y el modo en el que lo dice y sus palabras te afectan, las personas dependemos de un hilo emocional, si vas a hablar, gritar, hacer sentir mal a alguien, ponte en su lugar antes de hacerlo, porque, ¡qué tal si mañana te hacen eso a ti!
Así que para ya finalizar sean respetuosos, empáticos, responsables, éticos, en todos los campos de la vida, si quieren llegar a ser grandes aprendan, razonen, pónganlo en práctica, y un consejo no culpen a nadie de sus errores.


