Nuestra extensión ecológica constituye una gran aula abierta a la naturaleza, estas visitas se transforman en una experiencia activa puesto que los estudiantes además del contacto directo con la madre tierra, ya sea mediante la observación o la experimentación, aprenden de forma natural las partes de una planta, sus fases de crecimiento, beneficio agrícola, aprovechamiento culinario, fauna del entorno, entre otros.
En este maravilloso ambiente natural, se realizan proyectos de huertos y emprendimientos ecológicos que resultan ser una herramienta positiva para trabajar la educación ambiental con nuestros niños, niñas y jóvenes estudiantes, ya que, a través del aprendizaje sobre la producción y el consumo de distintas frutas y hortalizas, conocen en forma activa las distintas fases de la producción antes de poder ser consumidas. Este lindo proyecto educativo permite un positivo acercamiento entre toda la comunidad educativa debido a la colaboración de las familias y de todo el equipo docente en las distintas actividades propuestas.
El aprendizaje significativo y vivencial en este espacio ecológico, consiente una formación en valores naturalistas que promueve la discriminación de posibles malos hábitos alimentarios, debido a que en la actualidad existen muchas enfermedades, causadas por una mala alimentación, ofreciendo el aprendizaje en ámbitos como: una alimentación saludable, consciencia de los desechos que se pueden generar y como se los puede reciclar.
Sin lugar, el proyecto ecológico constituye un rincón mágico, en un ambiente naturalista que nos lleva a fortalecer el humanismo intrínseco que poseemos.