Nuestro cuerpo reacciona por sí mismo frente diversas situaciones, por ejemplo: cuando estamos bañándonos, nadando o expuestos a agua hemos notado que nuestros dedos tienden a arrugarse como una pasa. Te has preguntado ¿por qué? o ¿qué sucede? Si pensamos en estas preguntas nos damos cuenta de que en ningún momento hemos dado la orden a nuestro cuerpo de reaccionar de esta manera ¡Él lo ha hecho solo! pero ¿por qué? nuestro cuerpo está compuesto por un sistema nervioso autónomo el cual se encarga de percibir e interpretar señales de manera automática y frente a estas señales generar una respuesta, en el ejemplo descrito la respuesta es arrugar la piel, pero ¿Para qué sirve esto? los lípidos (grasas) de la piel y el agua al ser inmiscibles generan dificultad a nuestro tacto para poder recoger o tomar objetos es decir nuestra piel se vuelve “resbaladiza” este fenómeno por ejemplo en una piscina puede ocasionar caídas y posteriormente golpes que pueden afectarnos, para evitar eso o reducir los riesgos nuestro cuerpo ha generado pequeñas arrugas en nuestros dedos de manos o pies dándole así una estabilidad.
Seguro en alguna situación cuando estabas expuesto al frio, temperaturas bajas, sustos, sorpresas y miedo has notado que tu vello corporal tiende a colocarse de manera totalmente vertical “pelos de punta” o “piel de gallina” ¿qué pasó? o ¿por qué? nos preguntamos muchas veces. Cada vello corporal tiene un músculo erector que provoca esta respuesta. El vello corporal sirve como un aislante entre el exterior y nuestra piel, es decir, guarda calor lo cual en situaciones de frio sería muy útil para nuestro cuerpo.
Existen otras situaciones en las cuales nuestro cuerpo reacciona como: cuando estamos cocinando y nuestra mano rápidamente suelta lo caliente para evitar quemaduras, cuando vamos por la calle y pasa un auto cerca nuestro cuerpo rápidamente salta o cuando sufrimos un accidente y nuestro cuerpo intenta reaccionar.
Todos los ejemplos mencionados surgen en función proceso estímulo-respuesta de nuestro cuerpo el cual inicia con el sistema nervioso periférico el cual detecta las señales externas sigue a ese proceso el sistema nervioso central quien lleva la información, esta termina en el encéfalo en el cual se da la respuesta frente a la señal o estimulo receptada por el sistema nervioso. Todo este proceso surge rápidamente y es determinante para nuestra supervivencia.
Sabías que si analizamos a otros seres vivos como un gato o un perro en peligro también tienen los pelos de punta o las aves que usan su plumaje para guardar calor, ¡también tienen un sistema nervioso! Las plantas no tienen sistema nervioso, pero se defienden mediante señales químicas como aromas.


