EDUCANDO CON EL CORAZÓN – Lcda. Alexandra Calazans

Alexandra Calazans

“Educar la Mente sin educar al corazón no es educar en lo absoluto.” Aristóteles.

Las relaciones emocionales en la infancia conforman gran parte del futuro de una persona con esto es claro deducir que todo lo vivido en su infancia repercutirá, de una u otra manera en su desarrollo. He aquí la importancia de cuidar los primeros años de vida, así como también sus años de escolaridad.

Como docentes tenemos la gran e importante responsabilidad de cuidar que este aprendizaje esté basado en experiencias que enriquezcan de manera integral el desarrollo de los estudiantes.

Cabe recalcar lo fundamental que significa que los niños se desarrollen en un ambiente de respeto y libertad.

Como maestros debemos buscar la forma adecuada de garantizar tanto un ambiente adecuado como un aprendizaje eficaz. Conscientes de esta responsabilidad que tenemos como maestros nos vemos en la necesidad de educar con empatía, entrega y porque no decirlo educar con el corazón.

A través de una adecuada educación podemos desarrollar un “Yo” sano, responsable y feliz, que posea una madurez que le permita manejar sus emociones.

Lo que más importa es trabajar los momentos en los que nos atrapa una emoción. El aprendizaje es mayor a través de la práctica, dado que las emociones son algo intangible o abstracto. Es por esto que es fundamental la formación de enseñar con el corazón.

Para enseñar con el corazón es fundamental transmitir a nuestros pequeños seguridad en todo lo que realizan, debemos transmitir un mensaje claro a nuestros estudiantes. Es clave para el desarrollo emocional que nuestros educandos que aprendan a expresar sus emociones de una manera adecuada sin temor a ser criticados.

Educar desde el corazón

Quien vive la educación como acontecimiento de encuentro y acompañamiento, como aventura en la que creciendo hago crecer, es porque educa desde el corazón.

“La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.”